Luego bésame.
Déjame empañar los cristales de la habitación con mis suspiros
y después escribe mi nombre y un corazón.
Quiero perderme en tus labios por primera vez.
Dejar que tus manos me rasguen la piel.
Y desnudar mi vergüenza ante ti.
Luego bésame.
Dime que no me quieres ni ver.
Que me odias por encenderte el deseo.
Que quieres que mi camino no cruce el tuyo.
Y luego bésame.
Animaliza(me) el cuerpo y la cabeza.
Destruye los recuerdos que queden de él.
Recorre con tu saliva todo mi ser.
Y bésame.
Pregúntate una vez más si quieres arriesgar.
Luego bésame.

1 soñadores que piensan...:
cogito ergo sum
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